SEGUNDO ANIVERSARIO
Ya han pasado dos y para muchos parece que todavía fuera ayer cuando el despertador sonó como un estruendo en nuestros corazones. Parece que fue ayer como digo y ya han pasado dos años. 11 de Marzo de 2004, el día en el que todos montamos en la red de cercanías de Madrid. El día que cambió el sentir de un país, de una nación; el día en el que se demostró la solidaridad de todos los madrileños y por si fuera poco de todos los españoles.11-M fue el día que todos paramos nuestros trabajos, que las empresas se paralizaron a la vez para mantenerse informadas de todo lo que sucedía en las estaciones y en los aledaños. 11-M fue el día en el que las televisiones interrumpieron los programas para dedicarse a informar a estar volcados en la noticia.11-M fue el día en el que todos los que teníamos amigos en Madrid llamábamos angustiados a estos, y el hecho de escuchar su voz nos alegraba; dentro del dolor por el derramamiento de tanta sangre inocente, aunque para algunos el teléfono ese día no escuchó la voz amiga y ya no la podría volver a escuchar. Ya no volvería a lanzarse un balón de waterpolo en las piscinas donde los niños jugaban y miles de sueños de futuro se truncarían por culpa de las bolsas de deporte mortal que unos inhumanos dejaron en un asiento. Los bailes, juegos y confidencias de la niñez y adolescencia se enterrarían para siempre en un corazón que albergaba su cariño, su afecto y respeto hacia los demas.…11-M fue el día de rapidas gestiones, de movimientos imprevistos, de control nacional e internacional y el inicio de un cambio en la forma de pensar, el día en el que los protagonistas eran los ciudadanos y los políticos debieron haber informado, con rapidez y responsabilidad. No fue un acontecimiento político, eran las vidas de cientos de personas y miles de victimas, directas e indirectas.Todo esto sucedio un 11-M, esto y muchas cosas más que no salieron: la de miles de voluntarios apoyando a las víctimas, voluntarios ayudando a voluntarios, amigos, cariño, amor, respeto.
Madrid se tambaleo, perdió la inocencia, la vida se paró, durante días, en un vagón de tren.Recordar el 11-M, es traspasar la frontera de la frialdad e individualidad y hacernos a cada uno un poquito más calidos, es llenar nuestros ojos de lagrimas, lagrimas de impotencia y es, hasta para el mejor orador, quedarse sin palabras.Cada uno tendrá una experiencia del 11-M y cada uno podrá realizar su análisis posterior de lo sucedido. A mi no me interesa remover la herida del quién fue, creo que ya quedo demostrado; tan sólo me importa acordarme de aquellos que por hacer lo que debían, por cumplir con sus obligaciones. Por trabajar, estudiar, ir al médico... y tantas y tantas casuísticas hoy ya no están aquí. Por Él, Por ellos, por respeto y recuerdo a ellos: Hoy no me atrevo a hacer análisis político.
Madrid se tambaleo, perdió la inocencia, la vida se paró, durante días, en un vagón de tren.Recordar el 11-M, es traspasar la frontera de la frialdad e individualidad y hacernos a cada uno un poquito más calidos, es llenar nuestros ojos de lagrimas, lagrimas de impotencia y es, hasta para el mejor orador, quedarse sin palabras.Cada uno tendrá una experiencia del 11-M y cada uno podrá realizar su análisis posterior de lo sucedido. A mi no me interesa remover la herida del quién fue, creo que ya quedo demostrado; tan sólo me importa acordarme de aquellos que por hacer lo que debían, por cumplir con sus obligaciones. Por trabajar, estudiar, ir al médico... y tantas y tantas casuísticas hoy ya no están aquí. Por Él, Por ellos, por respeto y recuerdo a ellos: Hoy no me atrevo a hacer análisis político.
