Con este título se publico el 30 de Noviembre de 2005 mi primer articulo en el periódico La Comarca.
APRENDER
Cuando me plantearon la posibilidad de colaborar como articulista de opinión para “La Comarca” una infinidad de pensamientos pasaron por mi cabeza. ¿Sobre qué escribiré? ¿Le gustará a la gente? ¿Tendré la suficiente experiencia? Y esa infinidad de pensamientos, miedos y preguntas que se confrontaban a la vez, se empezaban a transformar en las primeras ideas sobre las que escribir. Sobre las que dar mi humilde opinión.
Pensé que podía ser una experiencia gratificante, y como diría Terence White en una de sus obras “Hay que aprender a lo largo de un millón de vidas”. Por este motivo acepte la proposición, con el propósito de aprender a escribir y porque a escribir, valga la redundancia, se aprende escribiendo.
Y de esos pensamientos de intenciones, de ilusiones, me veo ahora aquí, sentado en mí escritorio entre mis apuntes de carrera redactando el primer artículo, a modo de presentación de columna y en la que durante varias semanas intentaré trasmitir mi punto de vista. El de un joven estudiante universitario con inquietudes socio-políticas y preocupado por lo que sucede en su ciudad, en su comarca, en su país.
A lo largo de los números de “La Comarca” intentaré dar mi punto de vista sobre temas de actualidad política, desde el ámbito local al internacional, social y cultural. Siendo un observador de este desierto de lo Real en el que nos encontramos. Hablaré, o al menos eso intentaré, de temas relacionados con la juventud, y también acerca de temas de interés general.
Todas esas ideas que dispongo por ser estudiante, como he dicho anteriormente, y con la única experiencia de haber estado vinculado a la participación educativa, primero en mi Instituto y después en el Consejo Escolar de Aragón, pero también con la ilusión de hacer pensar a la sociedad sobre los planteamientos de los jóvenes y nuestras necesidades.
Con mucha ilusión empiezo esta etapa de colaborador, agradeciendo al grupo de comunicación “La Comarca” la oportunidad de colaborar en su medio escrito. Espero no defraudarles ni a ellos, ni mucho menos a vosotros; los lectores que con una periodicidad quincenal podréis leer los artículos de opinión que se publiquen en esta columna.
Volviendo al enunciado, después de mi presentación, espero que a lo largo de los números yo aprenda a escribir, y también que sea capaz de aprender a APRENDER. Por qué Aprender, como diría un profesor, es reforzar la parte humana de nuestra condición de animales racionales.