REPUBLICA: NOMBRE DE MUJER
Desde que el pasado 14 de abril se celebrara el 75 aniversario de la proclamación de la segunda república muchos han sido los actos que se han celebrado en nuestro país.
Si tuviera que definir esta etapa histórica utilizaría dos conceptos: breve pero intensa. Fueron apenas cinco años de republicanismo en los cuales se avanzó en el desarrollo de los derechos del ciudadano bajo el espíritu de los tres pilares de la revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. La mayoría de los derechos que hoy los ciudadanos disfrutamos se iniciaron en este periodo: la separación de poderes, el sufragio femenino, la reforma agraria o la aconfesionalidad del Estado fueron algunas de las reformas llevadas a cabo en este periodo.
La República de 1931 tuvo nombre de mujer y en su seno albergó a todos los miembros de un Estado que empezaba a despertar progresivamente de un periodo inmovilista, independientemente de su ideología. Es importante recordar que el periodo republicano acogió a las corrientes tanto progresistas como conservadoras y que en nuestra comarca tuvimos hasta algún diputado, como el calandino D. Miguel Sancho Izquierdo que encabezó las listas de la CEDA en las elecciones de 1933 por Teruel, y que según me consta hizo mucho por toda nuestra comarca histórica, recorriéndose hasta la población más remota para intentar solucionar sus precariedades, en un momento en el que el AVE y las comunicaciones con Madrid estaban como hasta ahora y además no disfrutábamos de Internet.
Doy este dato porque parece que en los últimos años se haya enarbolado la izquierda como única protagonista de esta etapa pero se olvida, en ocasiones conscientemente, que los conservadores fueron copartícipes de este proceso de modernidad y que también tuvieron su responsabilidad de Gobierno entre 1933 y 1936.
Me parece lamentable que en ocasiones se confunda al ciudadano y se enfrenten Republicanismo, como representante de la izquierda, con Franquismo, como herederos de la derecha. Hay que diferenciar que los que en 1936 atentaron contra todo lo conseguido no eran conservadores sino militares. Es cierto que los conservadores se adaptaron mejor a este proceso, o sencillamente perdieron su identidad por no perder su vida, y que lo que se instauró para lamentó de la mayoría fue una dictadura militar de la que todavía hoy quedan algunos residuos.
Mantengamos esa memoria histórica y recordemos a esa “mujer”: La República española, que fue capaz de querer como a sus hijos a progresistas y conservadores; y ambos la hicieron progresar.
Si tuviera que definir esta etapa histórica utilizaría dos conceptos: breve pero intensa. Fueron apenas cinco años de republicanismo en los cuales se avanzó en el desarrollo de los derechos del ciudadano bajo el espíritu de los tres pilares de la revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. La mayoría de los derechos que hoy los ciudadanos disfrutamos se iniciaron en este periodo: la separación de poderes, el sufragio femenino, la reforma agraria o la aconfesionalidad del Estado fueron algunas de las reformas llevadas a cabo en este periodo.
La República de 1931 tuvo nombre de mujer y en su seno albergó a todos los miembros de un Estado que empezaba a despertar progresivamente de un periodo inmovilista, independientemente de su ideología. Es importante recordar que el periodo republicano acogió a las corrientes tanto progresistas como conservadoras y que en nuestra comarca tuvimos hasta algún diputado, como el calandino D. Miguel Sancho Izquierdo que encabezó las listas de la CEDA en las elecciones de 1933 por Teruel, y que según me consta hizo mucho por toda nuestra comarca histórica, recorriéndose hasta la población más remota para intentar solucionar sus precariedades, en un momento en el que el AVE y las comunicaciones con Madrid estaban como hasta ahora y además no disfrutábamos de Internet.
Doy este dato porque parece que en los últimos años se haya enarbolado la izquierda como única protagonista de esta etapa pero se olvida, en ocasiones conscientemente, que los conservadores fueron copartícipes de este proceso de modernidad y que también tuvieron su responsabilidad de Gobierno entre 1933 y 1936.
Me parece lamentable que en ocasiones se confunda al ciudadano y se enfrenten Republicanismo, como representante de la izquierda, con Franquismo, como herederos de la derecha. Hay que diferenciar que los que en 1936 atentaron contra todo lo conseguido no eran conservadores sino militares. Es cierto que los conservadores se adaptaron mejor a este proceso, o sencillamente perdieron su identidad por no perder su vida, y que lo que se instauró para lamentó de la mayoría fue una dictadura militar de la que todavía hoy quedan algunos residuos.
Mantengamos esa memoria histórica y recordemos a esa “mujer”: La República española, que fue capaz de querer como a sus hijos a progresistas y conservadores; y ambos la hicieron progresar.

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